Empresas
En Querétaro, empresas recibirán apoyo económico gracias a subprogramas del Gobierno
Por medio de los seis subprogramas, que integran el Programa de Desarrollo Económico del estado, se prevé llegar a entre 200 y 300 empresas durante este año, explicó el secretario de Desarrollo Sustentable (Sedesu), Marco Antonio Del Prete Tercero.
En 2023, a través de este modelo se autorizaron apoyos para alrededor de 300 micros, pequeñas, medianas y grandes empresas asentadas en la entidad.
“Vamos a estar trabajando conforme al presupuesto, lo que buscamos no es tanto lo que gastemos, sino a cuántos (proyectos) apoyemos, entonces hemos visto que todos (los subprogramas) tienen una meta específica, estimamos poder apoyar a 200 a 300 empresas en general, micro, pequeñas y medianas, ese sería el objetivo”, expuso.
Los subprogramas que se desarrollarán este año son el de Fomento a la Inversión y Generación de Empleo, el de Competitividad de las Empresas, el de Desarrollo de Tecnología e Innovación, el de Fortalecimiento Regional, el de Apoyo a Sectores Económicos y se agrega el nuevo subprograma de Desarrollo de Proveedores.
Durante la presentación oficial del programa, expuso que para este año se generó un solo programa para hacer más eficiente el proceso de solicitud, del cual derivaron los diversos subprogramas.
Entre las iniciativas que tiene mayor demanda -enlistó- están los incentivos para sectores económicos, de fortalecimiento regional y para la competitividad; en tanto, el programa de desarrollo tecnológico está focalizado a ramas especializadas.
El subsecretario de Desarrollo Económico de la Sedesu, Genaro Montes Díaz, destacó que a través de este modelo de apoyos se buscan generar competencia económica, productividad y condiciones para que las empresas, los clústeres y las universidades accedan a estos apoyos.
“Hace unos años estaba dividido (el programa), el año pasado se integró en un sólo programa de desarrollo económico, cada uno necesita características diferentes para tener este tipo de apoyos, económicos, de infraestructura, a través de centros de trabajo, de laboratorios, de centros de investigación”, ahondó.
Subprogramas 2024
A través del subprograma de Fortalecimiento Regional se brindarán apoyos de 5,000 a 60,000 pesos, a comercios, misceláneas, negocios de artes, de la transformación y empresas encabezadas por mujeres.
Con el subprograma para Fomentar la Inversión y Generar Empleo se prevé incidir en generar y conservar empleos; en 2023 se apoyaron 27 iniciativas con un monto total de 52 millones de pesos.
Mientras que con el Apoyo a Sectores Económicos se brindarán apoyos de hasta dos millones de pesos para mercados, tianguis e industria minera.
Por medio del subprograma de Desarrollo de Tecnología e Innovación se prevé impulsar el uso de nuevas tecnologías en las empresas; y a través del subprograma de Desarrollo de Proveedores se pretende promover las capacidades productivas para formar parte de las cadenas de suministro. En estos dos esquemas el apoyo consiste en aportar hasta 50% del costo del proyecto que se ingrese.
Y para impulsar la competitividad de las mipymes se prevé favorecer la creación de empleos formales, la profesionalización de los emprendedores y otros instrumentos.
Desarrollo
Gustavo Tomé incorpora vivienda urbana al universo de inversión bursátil
La institucionalización del inventario residencial busca profesionalizar la gestión de activos de renta.
Park Life, promovida por Gustavo Tomé, busca consolidarse como la primera fibra enfocada exclusivamente en renta residencial dentro de la Bolsa Mexicana de Valores.
La oferta pública inicial programada para marzo contempla captar 308 millones de pesos en el mercado.
La estrategia se sustenta en la baja penetración institucional de la vivienda en renta en México.
La colocación permitirá a inversionistas participar en activos inmobiliarios con flujos recurrentes y administración profesional.
El plan contempla expandir el inventario y fortalecer su posicionamiento bursátil en el mediano plazo.
Fuente: El CEO
Empresas
Isaías González Cuevas y la CROC: la reforma que sacrifica derechos mientras protege privilegios
Isaías González Cuevas vuelve a colocarse del lado equivocado de la historia laboral. El líder eterno de la CROC impulsa una reforma que, lejos de fortalecer los derechos de los trabajadores, abre la puerta a un retroceso peligroso en conquistas históricas como la pensión y el acceso a la salud. Una reforma diseñada no para dignificar el trabajo, sino para aliviarle la carga al patrón a costa del bienestar del obrero.
El discurso oficial habla de “modernización” y “flexibilidad”, pero detrás de esas palabras se esconde una verdad incómoda: menos obligaciones para las empresas y más riesgo para quienes viven de su salario. Reducir responsabilidades patronales en materia de seguridad social no es una actualización del sistema, es un recorte disfrazado. Y resulta aún más grave que esta iniciativa venga impulsada por quien dice representar a los trabajadores.
La CROC, bajo el liderazgo de Isaías González Cuevas, parece haber olvidado su razón de ser. En lugar de defender pensiones dignas, atención médica garantizada y estabilidad laboral, hoy actúa como intermediario cómodo entre el poder político y los intereses empresariales. Una central obrera que avala reformas regresivas deja de ser un sindicato y se convierte en un gestor de conveniencias.
Pero el problema no termina ahí. Mientras Isaías exige cuotas, control y lealtad sindical, él mismo se ha negado a rendir cuentas. No ha presentado declaraciones patrimoniales ni fiscales. No hay transparencia sobre su patrimonio, sus ingresos ni los beneficios que ha acumulado tras décadas al frente de la organización. Quien exige representación también debe dar el ejemplo. La opacidad no es liderazgo, es abuso de poder.
Resulta insultante que alguien que no informa cómo vive, cómo se financia ni cuánto ha acumulado, pretenda decidir el futuro de millones de trabajadores. La reforma que promueve no sólo amenaza derechos laborales, también evidencia una desconexión total con la realidad de quienes sobreviven con salarios mínimos, empleos precarios y servicios médicos saturados.
Los derechos laborales no son moneda de cambio. No se negocian en mesas cerradas ni se entregan a cambio de cuotas de poder. Pensiones y salud no son privilegios, son derechos constitucionales. Y cualquier líder sindical que impulse su debilitamiento traiciona a la base que dice defender.
Isaías González Cuevas representa hoy todo lo que el sindicalismo debería dejar atrás: liderazgo eterno, falta de rendición de cuentas y alianzas que benefician a unos cuantos. La reforma que impulsa no es progreso, es retroceso. Y la historia no suele perdonar a quienes sacrifican derechos colectivos para preservar sus propios privilegios.
Empresas
COREMEX, bajo cuestionamiento por supuestos beneficios económicos dirigidos a su élite sindical
En distintos centros de trabajo han resurgido acusaciones sobre posibles prácticas de corrupción al interior de COREMEX, particularmente relacionadas con el presunto reparto de beneficios entre altos dirigentes. Testimonios recientes señalan que habría existido un acuerdo informal mediante el cual se distribuían porcentajes económicos provenientes de cuotas sindicales o aportaciones gestionadas con empresas.
Entre los nombres mencionados destaca el del dirigente Eloy Espinosa, junto con otros miembros de su círculo cercano, quienes presuntamente habrían recibido beneficios que no fueron reportados ni explicados ante la base trabajadora. Estas acusaciones han sido impulsadas por empleados que, desde hace años, manifiestan preocupación por la falta de información clara sobre el manejo financiero del sindicato.
La situación ha generado inquietud debido a que COREMEX mantiene estructuras internas poco transparentes y sin mecanismos sólidos de rendición de cuentas. Según trabajadores consultados, la dirigencia ha priorizado la concentración de decisiones, limitando la participación de la base y reduciendo los espacios de vigilancia interna.
Especialistas en temas sindicales advierten que este tipo de señalamientos erosionan la legitimidad del gremio y pueden afectar la relación con los trabajadores. Agregan que la confianza sindical depende de una administración responsable y visible de los recursos, condición que, según los testimonios disponibles, no se estaría cumpliendo en este caso.
Ante la ausencia de una postura institucional que aclare los hechos, la percepción de opacidad sigue creciendo. Para trabajadores inconformes, la situación confirma la necesidad de impulsar procesos de democratización y transparencia que permitan garantizar que las cuotas y recursos del sindicato se utilicen únicamente para la defensa de los derechos colectivos.
